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miércoles, 1 de marzo de 2023

INSTRUCTIVO SOBRE "EL PANEL" GRADO 10º

Con la intención de orientar la actividad de "Panel" para sustentar la lectura de la obra de referencia literaria en los cursos 10.1, 10.2 y 10.3, se presenta el siguiente contenido el cual ilustra sobre lo que es esta forma de comunicación, sus elementos y características.

Al final se encuentran algunas precisiones que se deben tener en cuenta para llevar a cabo la actividad en el salón de clase.

Qué es un Panel de discusión:

El panel de discusión es una situación comunicativa expositiva en la cual un tema de interés general o polémico es abordado por un grupo de especialistas, para ser debatido públicamente.

El panel de discusión se compone de tres elementos esenciales: los panelistas, el moderador y el público.

Los panelistas (entre tres y cinco por lo general) son especialistas o autoridades en la materia o en alguno de los aspectos específicos de esta. Vienen a aportar desde sus diferentes disciplinas de conocimiento o sus posturas, distintos puntos de vista del tema.

El moderador, por su parte, es la persona encargada de coordinar el panel de discusión, de controlar el tiempo, dar la palabra, presentar a los panelistas, mantener la discusión activa, formular preguntas y manejar las intervenciones del público.

el público, finalmente, es el espectador del panel de discusión. Aunque no puede participar directamente, sí puede formular preguntas o realizar aportes a la discusión.

El panel de discusión se desarrolla como una especie de diálogo o conversación en la cual cada uno de los expertos va interviniendo y dando su opinión y complementando o contradiciendo a sus compañeros panelistas sobre cada uno de los aspectos del tema.

En este sentido, el panel de discusión se debe llevar a cabo de forma coherente, racional y objetiva, con espontaneidad y fluidez, para evitar dispersiones o valoraciones muy personales.

Al final de un panel de discusión, por otro lado, es común que se abra la posibilidad al público para que intervenga, realice preguntas o haga comentarios sobre el tema.

El objetivo fundamental del panel de discusión es que el público o auditorio pueda ampliar, profundizar o actualizar su conocimiento sobre un tema de particular interés.

Los paneles de discusión son dinámicas de debate interesantes y enriquecedoras, muy comunes en congresos, simposios o encuentros de carácter académico o científico.

Características de un panel de discusión

Un panel de discusión tienes las siguientes características:

·        Está conformado por los panelistas, un moderador y el público.

·        Es abordado un tema polémico o de interés general.

·        Tiene una duración definida, que puede ir de una a dos horas.

·        Cada panelista es una autoridad en su campo de conocimientos.

·        La discusión se lleva a cabo a modo de diálogo entre los participantes.

·        Cada panelista tiene un tiempo limitado para sus intervenciones.

·        El tema es abordado por los panelistas desde distintos enfoques. 

Tomado de internet en: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/panel-de-discusion/ Consultado: 16 de febrero de 2023, 04:51 pm.

Para el desarrollo de la actividad de PANEL en el aula de clase de español, es necesario tener en cuenta las siguientes pautas:

- Todos los estudiantes del curso van a cumplir el papel de PANELISTAS o expertos en el tema, por lo tanto deben conocer la obra de la cual van a hablar en sus diferentes aspectos como contexto histórico, autor, trama, estructura, tema, personajes, género literario, recursos de lenguaje, estilo, tiempo, espacio, etc.

- Deben conformar grupos máximo de 3 estudiantes para que entre éstos (y por turnos de 10 minutos) se desarrolle la conversación. Además deben acordar el enfoque que le van a dar a la conversación (importancia de la obra, valores que representa, estilo literario, género literario, tema, estructura de la obra, personajes de la obra, etc.) con la intención de que los integrantes del grupo puedan prepararse con anterioridad y defenderse en el desarrollo de la charla.

- Uno de los panelistas va a asumir el papel de MODERADOR de la conversación, por lo tanto debe hacer la introducción a la charla presentando a los panelistas, comentando el tema sobre el cuál van a hablar y debe orientar la discusión para que los panelistas se mantengan en la línea del tema escogido.

- Los panelistas pueden llevar apuntes solo como recurso para recordar lo que van a exponer, pero en ningún momento deben convertir el panel en un ejercicio de lectura en voz alta o en lectura de un resumen. Es importante llevar la obra, apuntar conceptos, fechas, nombres, citar ejemplos y partes de la obra que les permita argumentar las intervenciones en el panel.

- La nota del ejercicio será dada por la capacidad de CADA UNO de los panelista para participar en la conversación, desarrollar la idea de viva voz, mantenerse en el tema de la charla y entrar en la dinámica de la discusión entre los integrantes del grupo. Quien no participe en la discusión no tiene nota en el ejercicio. 

- Mientras un grupo de panelistas desarrolla su diálogo, los demás compañeros harán el papel de público o auditorio. Por circunstancias de tiempo el público no podrá interactuar con los panelistas haciendo preguntas o contrariando las opiniones de los especialistas. El principio de respeto por la palabra será un criterio de evaluación para la actividad. 

Es importante recordar que el tema general de las conversaciones será una obra literaria renacentista española en desarrollo del tema de literatura de grado décimo, sin embargo los panelistas pueden hacer referencia a otras obras que tengan semejanza con el Mío Cid, o referir hechos parecidos de la vida real, mencionar lecturas y estudios que hayan investigado sobre esta importante muestra de las letras españolas.

miércoles, 22 de febrero de 2023

ESCUELA Y VIDA COTIDIANA: UNA MISMA REALIDAD

Siempre ha sido motivo de discusión el sentido de ir a la escuela. La pregunta de si vale la pena las  madrugadas, las horas de estadía en el salón, la asistencia a clases, las formaciones y todo lo que se hace en la escuela, es decir, si sirve para la vida misma, es un interrogante desde mucho tiempo atrás tanto por parte de expertos en educación como de la gente del común, de padres de familia y de docentes.

Los opositores de la escuela como mecanismo social de educación han afirmado que gran parte de lo que se hace y enseña en la escuela no se utilizará en la vida misma, que los problemas de álgebra y algoritmos matemáticos, la lectura y análisis de las obras literarias, las jornadas reguladas por un horario bajo las normas de un docente, se quedan en el salón de clase y en la memoria de los estudiantes como una experiencia traumática. Dicen también que la escuela no es más que un mecanismo político y una estrategia del mundo industrializado y capitalista  para liberar a los trabajadores de la obligación de ocuparse de la educación de sus hijos para que puedan cumplir con las jornadas de trabajo y producción en las empresas.

No obstante lo anterior y con una mirada más objetiva, habría que considerar la escuela como uno de los contextos más reales que existen y donde se viven experiencias que se replican en todos los contextos existentes fuera de ella, pero además permite, bajo la orientación de los docentes, fortalecer las diferentes dimensiones humanas para resolver los problemas cotidianos. En la escuela se aprende a compartir con los demás, a trabajar en equipo, a asumir responsabilidades, a respetar las diferencias y a ser cortés, asuntos fundamentales para vivir sanamente en una sociedad.

                                                       
En la escuela se viven experiencias idénticas a las que se viven en la casa y la calle, y posiblemente no van a ser distintas en el trascurso de los años, tales como enfrentarse a un orden, a unas normas y unos parámetros de convivencia que ya están establecidos y en nada son distintos a lo que se da en la casa y en el mundo cotidiano. Los horarios de asistencia y permanencia en el colegio corresponden a los horarios de entrada a la casa, al banco, al centro comercial, a los servicios de salud y a los  horarios de permanencia en la calle; la obligación de ver las clases de diferentes áreas del conocimiento son similares a las enseñanzas e instrucciones de los padres sobre cómo hacer el aseo del cuarto, modales para comer en la mesa, manera de cepillarse los dientes y en general todas las instrucciones sobre labores de la casa y demás; el orden de autoridad y quienes la representan en la escuela se pueden comparar con el jefe de la casa, el policía en la calle, el gerente en la empresa, el guarda de seguridad y el director técnico del equipo de fútbol del club del cual se hace parte. Las normas pactadas por los miembros de la comunidad educativa y acogidas por todos sus integrantes, o los trámites que regulan los procesos que se deben realizar para sacar un permiso, entregar una tarea, resolver la reprobación de una asignatura, presentar una excusa, no son más que las mismas reglas y procesos que se dictan en el hogar, las normas que expide el gobierno, las condiciones que nos ponemos en el grupo de amigos y las condiciones que asumimos al adquirir un préstamo, un plan de celular o un contrato de trabajo.
Problemas de conocimientos, de convivencia, necesidades de elementos de trabajo por resolver y de interacción con otros, no son tan diferentes entre la escuela y la realidad misma. Nuestra escuela es la realidad misma no es otra distinta. No se pasa a otro estadio cuando ingresamos a la escuela o cuando salimos de ella para la casa o la calle, como se pasa de estar vivo a estar muerto.

Desligar a la escuela de la cotidianidad es alejar a la escuela del sentido y la importancia que tiene para la vida misma. La escuela prepara para la vida, no la recrea, no es un ejercicio teatral, sino que es la vida donde se enfrentan problemas, se vive en sociedad, se construye una imagen, se resuelven necesidades. En la escuela se fortalece el pensamiento, la crítica, la imaginación, la creatividad, las habilidades físicas y artísticas como en la casa se aprende modales, respeto, cooperación, trabajo que luego permitirán resolver el día a día en sociedad. Separar la escuela de la vida misma es considerar que "la escuela es un gran estacionamiento donde se dejan parqueados a los hijos mientras los papás realizan sus diligencias". 

Los problemas y necesidades de la escuela podrán no ser exactamente los mismos problemas de la calle y de la casa, pero se corresponden. Si necesito un préstamo en el banco para resolver una necesidad se corresponde con el préstamo de 1.000 pesos para sacar una fotocopia, comprar un lápiz, etc. Si tengo un problema de desacuerdo con mi compañero es idéntico al desacuerdo con el vecino, con el hermano y tiene un tratamiento para su solución como lo hay en la calle y en la casa; si debo hablar para expresar una idea, una preocupación, se corresponde con hablar a los padres o discutir con los amigos en el parque sobre música, deporte, video juegos. Aprender a desenvolverse en la escuela es aprender a desenvolverse en la vida.

En este orden de ideas se actúa en la escuela como se actúa en la calle y en la casa, no son en el fondo contextos diferentes porque son la vida misma. No hay un mundo en el que solo es válido lo aprendido en la escuela, ni una calle donde no tiene importancia lo aprendido en la casa. Por eso cada situación en la escuela es tan importante que merece la atención suficiente de nuestra parte.  

LUIS FERNANDO ÁLVAREZ TORRES
LICENCIADO EN FILOSOFÍA Y LETRAS
Titular de Humanidades.

miércoles, 8 de febrero de 2023

¿Y QUÉ ES LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA COLEGIO JOHN F. KENNEDY?

 La Ley 115 General de Educación del 1994 le permitió a las instituciones educativas del país construir autónomamente su proyecto de educación institucional (PEI), a partir de su realidad inmediata, de los intereses de las familias y de las necesidades de las personas que las conforman, es decir que les permitió orientar su trabajo educativo según lo que considerara necesario e importante para su comunidad estudiantil. Pero ya desde treinta años atrás se venía conformando lo que ha sido la Institución Educativa Colegio John F. Kennedy, en un recorrido histórico de sesenta años hasta hoy.

 
SÍMBOLOS INSTITUCIONALES COLEGIO JOH F. KENNEDY - VILLAVICCENCIO

Hacia el año 2008 se consideró que el colegio John F. Kennedy realizaba una tarea educativa muy enriquecedora para sus estudiantes, además variada y acorde a las necesidades del futuro ciudadano, pero que faltaba documentar el quehacer de la escuela y organizar sus ideas en un todo articulado y coherente, por eso se dio a la tarea de dejar por escrito los fundamentos, la intención y las actividades que desarrollaría en los diferentes ámbitos formativos de sus alumnos como son el ecológico, político, artístico y cultural, idiomático, tecnológico, lúdico y deportivo, académico, científico e investigativo. De esta intención se consolidaron los proyectos que hoy conocemos como los PROYECTOS INSTITUCIONALES (TEATRO, ORATORIA, BILINGUISMO, FOLKLOR LLANERO) y que complementan el propósito de los proyectos obligatorios del Ministerio de Educación Nacional como son el PRAE, DEMOCRACIA Y PESCC, sumado los planes de estudio de todas las áreas y asignaturas que se dictan en el colegio.



DIAGRAMA  ESTRUCTURA EDUCATIVA  COLEGIO JFK -VILLAVICENCIO

Dicho lo anterior, los proyectos que se desarrollan en el colegio son el resultado de atender a las necesidades educativas de nuestros estudiantes y es producto del trabajo de 60 años de historia de nuestra institución. Por ejemplo el proyecto de TEATRO que nació de la necesidad de resolver los casos disciplinarios de un grupo de estudiantes que no encontraban en las clases corrientes la motivación para permanecer en el colegio, pero que a través de invitarlos a realizar el montaje de una obra de teatro terminaron manteniéndose en el proceso educativo y ocupando su tiempo de manera más productiva.

En este orden de ideas se puede afirmar que el PEI del colegio no está equivocado y que por el contrario, en su proyecto educativo institucional ha sabido entender que las condiciones del mundo de hoy exigen que las juventudes tengan la capacidad de hablar en público, saber otro idioma, ser innovador, investigador y emprendedor, con capacidad de valorar el medio ambiente y muy activo para enfrentar el día a día. 

Por eso en el inicio de este nuevo año escolar 2023, es necesario invitar a que los estudiantes reconsideren su opinión sobre su propio colegio, a que valoren cada una de las acciones y actividades que hacen única a la comunidad educativa kennedysta. Son los mismos miembros de la institución quienes la proyectan hacia las demás comunidades a través  de los comentarios, las actitudes y las acciones que se desarrollan al interior del plantel.

El colegio ofrece a los estudiantes diversas actividades en pro de su formación integral proponiendo actividades como el concurso de oratoria, el festival de teatro, la semana de la ciencia, el english song, el festival folclórico llanero, la elección del gobierno escolar con su personero, contralor y consejo estudiantil, los días lúdicos, los campeonatos de microfútbol, etc., pero depende del estudiante si desea participar, si quiere hacer parte de lo que se realiza en el colegio para, de esta forma, crear una historia de vida en la institución, para dejar una huella propia en el colegio; de lo contrario el estudiante simplemente pasará sin pena ni gloria por el plantel.


ESTUDIANTES KENNEDYSTAS PARTICIPANDO EN ACTIVIDADES DE LOS PROYECTOS INSTITUCIONALES

El sentido de pertenencia se relaciona con el deseo, con el querer, porque si no se quiere, si no se desea no hay compromiso, no hay sentido de pertenencia. Cuando no hay identidad con la institución, cuando no se siente parte de ella, simplemente no se aprecia y no se reconoce todo lo bueno, interesante e importante que se hace en beneficio de los mismos estudiantes. La experiencia en la institución no es la misma para un estudiante que todos reconocen como buen artista, orador, líder, deportista, excelente académicamente, que para un estudiante que jamás ha participado en las actividades del colegio, ni ha salido alguna vez a izar bandera o que no participa de los días lúdicos y se queda toda la mañana sentado en un pasillo esperando que se termine la jornada para salir corriendo del colegio.  

La invitación es a participar de la vida institucional a través de los proyectos y planes académicos, a querer el colegio con todo y sus deficiencias, a trabajar unidos por su imagen y crecimiento. No se puede olvidar que 11 años de estudio en un colegio corresponden al 10% de nuestras vidas y por lo tanto la historia que dejemos en ella y los recuerdos y anécdotas que harán parte de nuestra vida, solo dependen de si nos comprometimos con lo que era nuestra institución; es decir, si participo de un campeonato, si disfruto de las jornadas lúdicas, si bailo en el english song, si hago oratoria, si organizo una coreografía o una obra de teatro, si cuido uno de los árboles o jardines del colegio... solo así tendrán después el estalgo qué recordar de su paso por el plantel.

La Institución Educativa Colegio John F. Kennedy es lo que usted haga de ella mientras esté en ella y será siempre los recuerdos que usted tenga de su paso por la institución mientras hizo parte de ella. 

Luis Fernando Álvarez Torres

Docente titular de Lengua Castellana
Colegio John F. Kennedy - Villavicencio.

domingo, 23 de agosto de 2020

EDUCACIÓN PRESENCIAL Y EDUCACIÓN VIRTUAL





El confinamiento por la pandemia del Covid-19 nos ha obligado a experimentar durante 5 meses ya una forma distinta de vivir la escuela. Los maestros presentan los temas y las actividades académicas en una guía, en el whatsapp o la plataforma y los estudiantes encienden el computador o el celular y mediante una charla indirecta con maestros a través de chats, videoconferencias y herramienta tecnológica, desarrollan los trabajos... Muchas veces llenos de dudas  e inseguridades, hacemos las tareas, las organizamos y las enviamos para la revisión por parte del profesor. Pero al mismo tiempo hoy no enfrentamos el afán por llegar temprano a clase, por levantar la mano para contestar a lista, por entregar el cuaderno...tal vez si me quedo en cama un rato más no habrá diferencia y nadie lo va a notar, tal vez puedo inventar alguna "mentirilla" para entregar el trabajo mañana y descansar un poco hoy. 

Sin embargo esas circunstancias, que podrían parecer favorables, nos ponen en una situación embarazosa. A diario hemos enfrentado la difícil decisión de continuar o parar, de seguir insistiendo con trabajos y tareas, con clases virtuales y chats o esperar a que pase la pandemia. Cada día se impone la necesidad de darle sentido al trabajo a distancia, aislados, solos...y es que hay momentos en los que se siente un impulso fuerte por desistir, se acaban los ánimos, se confunden las ideas y se piensa que difícilmente se podrá aprender y que tal vez se "pierda el tiempo" al seguir la escuela en estas condiciones. Nunca antes habíamos apreciado tan directamente las obligaciones personales que exige estudiar y prepararnos.

Por lo tanto es hora de empezar a comprender a qué nos enfrentamos y buscar la manera más efectiva de hacer frente a la situación, es decir, de entender cómo es la escuela hoy. No vale que busquemos a diario evadir lo que nos corresponde e ignorar las clases virtuales o desatender a los llamados de los maestros; no es favorable hacernos los locos con el directorio de profesores, la lectura de las instrucciones que aparecen en la guía o en las novedades de la plataforma y mucho menos dejar en visto los mensajes que se reciben en el chat del grupo. Pretender evadir la situación con el silencio no es la mejor solución a la crisis. Lo más probable es que a medida que pasen los días sea muy obvio que la vida siguió su rumbo tomándonos ventaja... y nos ha dejado estancados por propia voluntad.


Tal vez no se ha logramos entender o no se ha querido entender las condiciones que exige la educación formal y mucho menos remota, porque es necesario reconocer que la AUTONOMÍA es el pilar fundamental para este tipo de educación a la distancia. La iniciativa está en cada quien, porque es el estudiante virtual el que decide iniciar la jornada escolar a las 6 de la mañana, y quien se obliga a leer cuanta instrucción se escribe en la guía, la plataforma o el whatsapp. Cada estudiante desde sí mismo le da la importancia a la tarea y se compromete desde su propio yo a resolver las actividades.  

Mientras no se entienda la dinámica de la clase virtual que consiste en recibir el tema, leerlo, estudiarlo, tomar nota, discutirlo con quien esté a nuestro lado, aplicarlo y retroalimentarlo, bastará sacar una excusa, buscar un pretexto o entregar un trabajo copiado del amigo. La fuerza de voluntad, la disciplina y convicción de cada uno es el mejor aliado para enfrentar, desde el rol de estudiante, la nueva forma de la escuela hoy y así responder a los dilemas de la falta de entusiasmo que genera el trabajo virtual.

Cuántas  instrucciones se han recibido de parte de los docentes para desarrollar de la mejor manera el trabajo escolar: Lea muy bien los títulos, encabezados, instrucciones y enunciados. Recuerde comunicar sus dudas por la plataforma, el whatsapp o el correo. No olvide que los temas están organizados y las actividades están relacionadas con los temas. Tenga en cuenta la buena comunicación, no ahorre en palabras cuando pregunte o conteste...no escriba en fragmentos como si estuviera aprendiendo a leer, recuerde que las ideas se expresan completas y se escriben en párrafos...Oiga, la buena presentación es parte fundamental del trabajo, así que aplique normas ICONTEC. Tenga presente el cronograma, el calendario de actividades y revise las tareas antes de enviarlas...toda estrategia que pretenda reemplazar las horas de diálogo en las clases es apenas un intento, pero se debe considerar a detalle y con consciencia y aplicar con dedicación. Porque no tiene sentido las teleconferencias o clases virtuales de dos o más horas cuando solo se busca la pregunta para contestar al azar o por intuición (o por copia que es peor) sin estar dispuesto a un intercambio de ideas, a una discusión abierta, a escuchar al maestro o al compañero, a consultar o explorar sobre el tema en la red.



Desde esta perspectiva ni la educación presencial y mucho menos la virtual tienen razón de ser, y los docentes como acompañantes del proceso, guías de la formación, salimos sobrando, porque como simples  transmisores de conocimiento no hacemos mayor cosa y sin la voluntad de los estudiantes para atender y escuchar o para realizar una tarea, menos.



domingo, 24 de mayo de 2020

PANDEMIA, EDUCACIÓN Y COMUNICACIÓN.


"No estábamos preparados para esta situación"

Es una frase que se escucha regularmente entre las personas que hemos tenido que lidiar con la situación de aislamiento preventivo a causa del COV-19, y que hemos visto cómo nos tocó aprender a actuar en circunstancias poco habituales. Realmente esta pandemia no dio tiempo para capacitarnos ni ponernos de acuerdo en lo que íbamos a hacer, ni cómo hacerlo en nuestra condición de persona, de ciudadano o sociedad y mucho menos como estudiante o como profesor.

No pudimos dialogar sobre estrategias y tampoco pudimos planear acciones... fue de un momento a otro: nos despedimos un viernes para regresar el lunes, pero no fue así. No pudimos dejar en claro la manera en que se iba a desarrollar el trabajo, ni qué correspondía hacer, ni cómo nos comunicaríamos...nos cambió radicalmente lo cotidiano, lo acostumbrado, nos sacó de nuestra "zona de confort" en la que sabíamos movernos: levantarnos, ir al colegio en la mañana, asistir a las clases, dialogar, preguntar, resolver las actividades y compartir con docentes y compañeros en unas condiciones que ya todos conocíamos. Nos sacó de manera tajante de nuestra cotidianidad.

No obstante estamos obligados a seguir avanzando, a no dejar de hacer, de desenvolvernos, de trabajar y cumplir con nuestra formación o con el deber de persona, sociedad, estudiante o profesor. La vida sigue y guardamos la esperanza de un mañana "normal", como antes, en el que se piensa en alcanzar el éxito, en prepararnos, en recibir clases y también en darlas, en obtener buenas notas, participar de los actos de izada de bandera, del English Song, del Festival de Teatro, del Festival Wilton Gámez, de los campeonatos de micro, de pasar el año y de estar en el acto de graduación recibiendo el diploma o el boletín con la palabra APROBADO.

Por ahora la realidad es otra. Nos vemos cada uno en su casa, con la familia, lo que es muy bueno, pero particularmente nos vemos valiéndonos por nuestros propios medios...las estrategias nos tocó inventárnolas solos para cumplir con las tareas, para entender lo que hay que hacer, para saber resolver los cuestionarios, los exámenes y ejercicios. Nos autorregulamos solos... si nos levantamos temprano a realizar nuestras labores es por iniciativa propia, por convicción y no por obligación o costumbre...difícilmente hay quien esté mirando si cumplimos o no, si completamos la hora de clase o si evadimos. Ahora no está el docente para que le explique, ni el compañero de clase para preguntarle la tarea; nos encontramos, de cierta manera, solos contando con nosotros mismos, tratando de seguir instrucciones por medios virtuales en una comunicación indirecta y fría y con el compromiso que exige conocer los elementos que componen esos canales y medios de comunicación virtual; además de tener que comprender la forma de usarlos en pro de una comunicación efectiva y sobre todo entender que esos elementos con sus funciones y sus partes son la única forma, en este momento, de comunicación posible.

La condición de estudiante o de maestro nos obliga a asumir otros compromisos, a comportarnos distinto, a entender el nuevo escenario de la educación. Si bien los padres proporcionan los medios y recursos para cumplir con el estudio, hasta donde dan sus posibilidades, y los familiares contribuyen con sus explicaciones y orientaciones, sabemos que ese no es su papel ni su compromiso, pues la responsabilidad del estudio o la enseñanza está en la función que le corresponde a cada uno como estudiante o como maestro según su rol. Entonces en ese camino de volver a entender la dinámica de estudiar y enseñar es necesario pensar en cómo nos vamos a comprender en la distancia, desde el otro lado de un celular, de una plataforma virtual, una teleconferencia o un whatsapp.   

Esta situación a traído una particular forma de comunicarnos aunque parecería muy común en esta época de la informática y las telecomunicaciones, sin embargo no habíamos tenido la necesidad de entender con detalle en qué consiste la comunicación virtual; y lo que hemos podido entender hasta ahora, es que es un diálogo vertical donde emisor y receptor no se ven, no están ahí en el mismo lugar con la posibilidad de intercambiar ideas al mismo tiempo que se aclara y se corrige lo dicho. Solo queda la confianza de que quien está al otro lado de una pantalla es lo más honesto, sincero y comprometido posible para hablar y que es capaz de darse a entender y entender al otro de la mejor manera. 

El asunto de la comunicación no había sido tan importante como ahora. En lo cotidiano, hablar con los demás, podíamos entenderlo como algo sencillo, pero ahora no podemos verlo como una actividad simple y llana, porque lo que el otro me dice a través de una pantalla, un celular, un mensaje de texto, una plataforma virtual, puedo interpretarlo de muchas maneras, y así mismo lo que yo digo puede ser interpretado de formas que ni yo mismo alcanzo a imaginar. No podemos estar hablando de manera infinita por celular o mediante conferencias como lo hacemos al estar en la clase o en el descanso... en algún momento me voy a quedar solo, aislado, con lo dicho y con las dudas que me genera repasar en un escrito lo hablado. Entonces aquí toma gran valor la capacidad de lectura, de poder entender las palabras del autor, de poder comprender al que me habla sin estar presente, al que me escribe. 

Por lo anterior no podemos ver, lo que se dice en una instrucción, en un mensaje, en una guía, en una etiqueta, como algo sin lógica, sin sentido o sin intención. Por el contrario nos corresponde encontrarle la razón de ser a cada palabra que recibimos del otro. Cada frase expresada en un documento representa un sentir, un propósito y objetivo de quien nos habla y busca entablar un diálogo efectivo y eficiente para llegar a un punto en común. La retroalimentación juega un papel muy importante en estos momentos de comunicación virtual, porque es en este aspecto de la comunicación donde está el éxito del entendimiento con el otro. Si un estudiante considera que lo expresado por un maestro al devolver el trabajo no es importante, entonces está perdiendo la posibilidad de aprender, de cambiar, de mejorar. Si un profesor piensa que sobra la palabra que explica, la frase orientadora, el comentario que hace pensar, está faltando a su función como acompañante, como motivador y guía.

Por estas razones cabe decir aquí que nunca antes se había tenido la IMPERIOSA necesidad de leer comprensivamente como en estas circunstancias. Aprender a leer hoy más que nunca, posibilita la comunicación, esa comunicación tan importante para que se dé el proceso de enseñanza aprendizaje.

La comprensión y el aprendizaje están ligados en un mismo acto que se llama lectura. Esta habilidad comunicativa es todo lo que se necesita para entrar en contacto directo con el que no está presente. Entrar en diálogo interno con el escritor a través de una buena lectura es poder descifrar su mensaje, su propósito y así poder lograr una respuesta que nos ponga en acuerdo y nos identifique, que nos una y no que nos distancie más de lo que nos tiene este confinamiento. Ser capaz de comprender al otro a través de un escrito es estar en otra dimensión, en la del mundo virtual, abstracto y posible, y es lo que se necesita para que yo entienda y los demás se ocupen de lo suyo: el estudiante de sus tareas, la mamá de sus quehaceres, el papá de su trabajo, etc.

Pero además de lo anteriormente dicho, leer de manera comprensiva y crítica nos hace en este momento, y en cualquier otro, más autónomos, más autosuficientes, más autodidactas dado que se fortalece nuestro pensamiento y nuestra forma de ver y entender el mundo. 

 

Escrito por: LUIS FERNANDO ÁLVAREZ TORRES
                    Lic. en Filosofía y Letras.
                    Docente de HUMANIDADES 
 

miércoles, 22 de abril de 2020

DÍA DEL IDIOMA

CELEBRACIÓN VIRTUAL "DÍA DEL IDIOMA"


En el confinamiento en que nos ha tenido esta pandemia hace algo más de un mes, vienen a mi memoria las imágenes de las izadas de bandera en la semana del 23 de abril, cuando conmemoramos el DÍA DEL IDIOMA ESPAÑOL... 

Recuerdo que los estudiantes van preparando sus actividades durante este mes: unos hacen las insignias para condecorar a los mejores de la clase de español, otros estudian las palabras alusivas, se nombran maestros de ceremonia, cada curso elabora carteleras con mensajes al idioma e imágenes de grandes escritores. No falta quien quiera cantar, decir un poema y hasta presentar un baile joropo o una coreografía de reggetón. Los maestros de español empiezan a preocuparse por que la actividad salga de la mejor manera.

Llegado el día de la izada de bandera, todos los estudiantes, directivos y docentes son convocados al polideportivo del colegio. Se suspenden las clases y los estudiantes en desbandada con su bullicio y algarabía, van bajando por la cancha de fútbol y los pasillos de los costados. Todos se van acomodando en las gradas alrededor de la cancha de baloncesto: los grupos  de undécimo, décimo y noveno en el costado al lado del parqueadero; en el costado al lado de la cancha de fútbol, los cursos de sexto, séptimo y octavo. Ya todos estás acomodados, se prueba el sonido y se busca que se escuche lo más nítido posible...es necesario llamar al orden por varias veces -Estudiantes, por favor hagan silencio que vamos a iniciar (dice la Coordinadora de Convivencia)- La desconcentración, los comentarios, juegos y charlas entre estudiantes se escucha muy fuerte. 

Por fin se consigue la atención y se inicia el programa. El maestro de ceremonias nombra al estudiante de cada curso que logró el mejor rendimiento en la clase de lenguaje. Tal vez los condecorados no se muestran muy entusiasmados, pero sabemos que tener el honor de ser llamados a izar bandera, les quedará en sus recuerdos. Nos ponemos de pie y entonamos el himno de Colombia, luego el de Villavicencio, después el del colegio y por último, sin saber de dónde salió, escuchamos el himno del idioma español...es muy sencillo, pero se escucha solemne, romántico e inspirador..."salve idioma español de mi tierra, bello canto de luz y de amor..." https://www.youtube.com/watch?v=a7Q0r8Sc-ZY .

A continuación se escuchan las palabras de un compañero que se dirige a toda la comunidad y nos recuerda que la celebración del día del idioma surge  por el aniversario de la muerte del gran escritor español Miguel de Cervantes Saavedra quien escribiera la obra "Don Quijote de la Mancha". También nos recuerda que el español es nuestra lengua oficial y que 580 millones de personas la hablan hoy alrededor del mundo, y que es el segundo idioma más influyente en el ámbito político y económico, incluso la ONU debe publicar en español todos sus comunicados. 

En este momento comprendo que cuando estamos celebrando el día del idioma español en el polideportivo del colegio, estamos haciendo uso de esta gran herramienta, única y exclusiva de los seres humanos, y también comprendo que es a través del idioma que logramos la comunicación entre los hombres. Cuando los estudiantes se cuentan sus historias, se comentan sus experiencias, hacen preguntas a sus profesores y participan de las charlas, están siendo competentes en su lengua oral...ahora sería interesante verlos hablar frente a frente, escuchar sus frases coloquiales y risas... mirarles a la cara para reconocer sus gestos y sus matices al hablar. 

Pero nos corresponde, en las actuales circunstancias, también ser competentes en el uso de nuestra lengua escrita. Nuestro idioma debe servirnos para comprendernos en la distancia. Nuestro lenguaje escrito es más complejo y exigente, pero es otra de las maneras como el idioma muestra su importancia. Escribir con claridad, coherencia y corrección es entender que el idioma, nuestra lengua castellana, cumple realmente con una función comunicativa y que tenemos la grata posibilidad de utilizarlo en nuestro beneficio.

 "Salve idioma español de mi tierra"


Luis Fernando Álvarez Torres
Docente titular de Lengua Castellana



  






domingo, 23 de febrero de 2020

BIENVENIDA AÑO LECTIVO 2020

¡ESTE AÑO VOY A ESTUDIAR CON JUICIO!

El título expresa un propósito que se deben estar haciendo muchos estudiantes, tal vez hasta se lo han manifestado a sus padres, familiares, amigos y profesores…tal vez lo han escrito en su diario, su estado de WhatsApp o su portal preferido… otros tantos estudiantes no lo habrán considerado todavía, pero en algún momento lo van a pensar si los resultados en sus evaluaciones o materias no son los esperados.

Los inicios de año siempre están llenos de buenos propósitos, cada quien piensa y se imagina un transcurso de año escolar lleno de buenas notas, de reconocimientos, éxitos y logros alcanzados. Siempre se considera que en el nuevo año se harán con más esmero las tareas, se leerán completas las obras de la clase de español, se le dedicará más tiempo al estudio del inglés, se le prestará mayor atención al profe de matemáticas y que, además, se alejarán de las amistades que no les permite concentrarse en los deberes. Muchos visualizan en su mente un APROBADO en el informe de final del año, porque piensan en el esfuerzo, la dedicación, la seriedad y la disciplina con que desarrollarán las obligaciones del colegio…

…pero a medida que van pasando los días y las clases, parece que esos propósitos pierden sentido, y lo que al inicio fue una buena intención se convierte en una falsa promesa. Es como si se fuera acabando la gasolina a la manera de un carro. Como si los buenos deseos de principio de año fueran un momento de euforia y no una decisión tomada. Los trabajos comienzan a hacerse a última hora o simplemente se busca cualquier excusa para no entregarlos, el esmero por aprender inglés se olvida porque se vuelve más importante revisar el Facebook; ya no hay intención de leer las obras de español porque se considera que para qué gastar tiempo si todo está resumido y explicado en internet…o que es más fácil pedir la copia al compañero para resolver la nota.

La situación anterior hace parte de nuestra cultura, así somos, está arraigado en nuestro inconsciente, somos como juegos pirotécnicos, como candela de fósforo, como estrella fugaz. Hoy tenemos toda la intención de llevar a cabo una empresa, pero cuando se consideran todas las tareas que se deben realizar, entonces desistimos del propósito y olvidamos todos los motivos que nos llevaron a imaginar hacer algo. Posiblemente nuestra manera de considerar las cosas nos lleva a pensar que todo se realiza por arte de magia, que aplicando la ley del menor esfuerzo también se realizan los proyectos, evitando los procesos, tomando atajos, sin complicarnos, esperando que todo salga bien…esperando que el promedio ponderado o la bondad del profesor nos dé para pasar la nota.

Tal vez lo que falta entender es que alcanzar un propósito conlleva realizar una serie de acciones específicas y es ahí donde nos equivocamos. El atleta no llega a la meta de una sola pisada, aunque desde siempre tenga la idea de ser el mejor; debe llevar a cabo muchas acciones en pro de que cada paso lo lleve con éxito hasta la meta. Las grandes fábricas se han construido con base en el esfuerzo, la decisión y la determinación (ejemplos de este tipo podemos leer en internet por montones). Los buenos propósitos deben estar acompañados de trabajo, consagración y disciplina para que se cumplan.

El transcurso de un año escolar es una carrera que amerita sacrificio, diseñar estrategias, cumplir con requisitos y rutinas, tener en cuenta condiciones, darle seriedad (cabe recordar que se está matriculado en una educación FORMAL). Leer completamente una obra literaria quita tiempo, es necesario sacrificar la visita al amigo, implica una hora menos en internet, requiere de desconectarnos de lo cotidiano; hacer un trabajo de matemáticas implica consultar, preguntarles a los amigos, escuchar a un maestro, escribir, calcular, borrar y volver a escribir. Cumplir con un horario exige levantarnos temprano, aunque deseemos seguir durmiendo; pero solo la seriedad con que se asuma el proceso de tareas y labores académicas van llevando al alcance del objetivo principal. Es entendiendo la dinámica del estudio y siendo parte activa de los procesos formativos, que se logra tener la certeza de que al terminar el año se alcanzará lo esperado.

Muchos lo consiguen a través de maliciosas estrategias, pero esa no es la idea, es necesario cambiar la cultura del facilismo, del ocio y la copia. Las malas prácticas cultivan en nuestra personalidad una forma de actuar que perdura por toda la vida; por eso es que se debe enfocar la mente y las acciones hacia la disciplina y el trabajo, porque el estudiante se está formando para desempeñarse como alguien útil a la sociedad y desde siempre debe entender que los éxitos se logran con esmero y sacrificio, cumpliendo con los deberes.

Qué buen propósito el de querer estudiar con juicio este nuevo año, pero se debe tomar esa intención con la mayor conciencia posible, reconociendo lo que exige cumplirla, siendo sincero consigo mismo y no buscar culpables y excusas por no poder cumplir lo propuesto. Qué bueno que ese propósito de estudiar con juicio se mantenga hasta ver el año terminado.