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martes, 6 de noviembre de 2018

COMPONENTE DE TRABAJO PARA NIVELACIÓN 3ER Y 4TO PERIODO
GRADO UNDÉCIMO LENGUA CASTELLANA

Para desarrollar el trabajo de mejoramiento correspondiente al segundo semestre del presente año 2018, tenga en cuenta lo siguiente:

  • Lea el texto "Los Funerales de la Mamá Grande" de Gabriel García Márquez
  • Debe entender qué tipo de texto ha leído.
  • Debe reconocer las partes o estructura del texto.
  • Es necesario recapitular el documento
  • Lea comprensivamente identificando el mensaje y tema que plantea el escritor
  • Asuma una actitud crítica frente a lo que lee.

Mediante el siguiente enlace acceda a la obra literaria "Los Funerales de la Mamá Grande" del escritor Gabriel García Márquez; con base en esta obra se le plantearán los ejercicios que debe realizar según la guía de trabajo:


 
biblio3.url.edu.gt/Libros/garcia_marquez/funerales.pdf
COMPONENTE DE TRABAJO PARA NIVELACIÓN 3ER Y 4TO PERIODO
GRADO DÉCIMO LENGUA CASTELLANA

Para desarrollar el trabajo de mejoramiento correspondiente al segundo semestre del presente año 2018, tenga en cuenta lo siguiente:

  • Lea el texto "Una Carta a García"
  • Debe entender qué tipo de texto ha leído.
  • Debe reconocer las partes o estructura del texto.
  • Es necesario releer el documento
  • Lea comprensivamente identificando el mensaje y tema que plantea el escritor
  • Asuma una actitud crítica frente a lo que lee.

Mediante el siguiente enlace acceda al componente de trabajo "Una carta a García" del escritor Elbert Hubbard; con base en el texto se le plantearán los ejercicios que debe realizar según la guía de trabajo: 

www.diaconia.net.co/Descargas/CartaGarcia.pdf  





lunes, 9 de julio de 2018

PROYECTO INSTITUCIONAL DE TEATRO


¿QUÉ SABEMOS DEL PROYECTO INSTITUCIONAL DE TEATRO?

Por: Luis Fernando Álvarez T.
         Docente titular de Castellano.

Desde mitad del segundo periodo y en desarrollo del Proyecto Institucional de Teatro, cada uno de los cursos (preescolar a undécimo) inició el trabajo de montaje de una obra teatral. Ya cada grupo ha escogido una obra, ha ido realizando lecturas comprensivas del correspondiente guion y ha recibido entre uno y dos talleres de formación teatral. En términos normales así continuará este proceso durante las clases de español, artes, educación física, ética en las que deberán realizar casting para escoger los actores, construir escenografía, definir vestuario, iluminación y recibir más talleres de orientación en teatro; en otras palabras el proyecto ya está en plena realización y se espera que entre los días 30 y 31 de agosto se materialice su ejecución con el “XI Festival de Teatro Kennedysta”, en el que la comunidad educativa pueda observar la actuación de los talentosos estudiantes del colegio John F. Kennedy y pueda deleitarse con las excelentes historias que planean representar.

Pero, ¿de dónde nace éste dicho Proyecto Institucional de Teatro? ¿cuál es su propósito educativo? ¿qué sabemos de su historia? Para resolver estos y muchos otros interrogantes que puedan surgir del asunto en mención, voy a transcribir la reseña que los estudiantes Jesús David Moreno y Libia Karina León del curso 11-3 del año inmediatamente anterior (2017) redactaron para el periódico mural de la clase de español, y en la que de manera acertada explican el proyecto y lo que ha sido desde sus inicios:

Festival de Teatro Kennedysta
(Reseña)

El Festival de Teatro Kennedysta es una herramienta para el desarrollo de la inteligencia expresiva. Se define como un proceso formativo en donde se demuestra la vital importancia del teatro; proceso acompañado por un grupo de docentes, padres de familia y demás comunidad. Este festival se realiza en dos momentos especiales que son el montaje de la obra y la puesta en escena de la misma.

El festival posee cuatro niveles:

·        Descubriendo el teatro a través del juego.
·        El teatro como herramienta pedagógica.
·        El teatro como vehículo de integración.
·        Postescena como herramienta de desarrollo de la habilidad crítica-reflexiva.

Tiene como objeto formar a los estudiantes Kennedystas en el arte de la actuación y gozar de los beneficios como el desarrollo de un ambiente adecuado y de personas con excelentes capacidades como la disciplina, la perseverancia y demás valores importantes en este campo. Este proyecto se viene desarrollando desde el año 1997 cuando el escenario era la sala magna de la institución, pero desde el año 2002, gracias al convenio con la Biblioteca Germán Arciniegas, se viene realizando en el auditorio Mauricio Dieres Monplaisir.

A lo largo de todos estos años se ha convertido en uno de los elementos más importantes del Colegio Kennedy, ya que éste es un evento muy bien planeado y ofrece al estudiante la oportunidad de mejorar sus capacidades en la expresión. Cada año el nivel asciende debido al potencial de los estudiantes, porque los ayuda a salir de la rutina siendo una oportunidad de explorar su talento, superándose y aplicando estos conocimientos no solo en el festival sino en la vida escolar al momento de desarrollar actividades como lo son las exposiciones orales, los discursos en oratoria y demás actividades en donde son necesarias estas capacidades expresivas que se traducen en consecuencias positivas para cada estudiante y para todos en general.

El Festival de Teatro Kennedysta es esencia de nuestra institución, de manera que los invitamos a ustedes quienes seguirán estudiando en esta institución, a valorarlo, quererlo, mantenerlo; sin olvidar el compromiso y la responsabilidad porque permanezca y siga siendo parte de la identidad cultural de la comunidad Kennedysta, para que siga dando frutos extraordinarios visibles en niños y jóvenes más seguros de sí mismos, más expresivos, creativos y capaces de resolver problemas en equipo.

Libia Karina León
Jesús David Moreno
Curso 11-3
Prom 2017

martes, 30 de enero de 2018

BIENVENIDA AÑO LECTIVO 2018

"No te preocupes por los fracasos, preocúpate por las posibilidades que pierdes cuando ni siquiera lo intentas"
Jack Canfield


Ésta es una gran frase expresada por uno de los oradores motivacionales estadounidenses más famosos de nuestra época y encierra una enseñanza muy práctica que nos permite avanzar cuando quedamos atascados en el pantano de la frustración. Fue citada por los estudiantes Juan David Cortés, Sebastián Parra y José Francisco L., del grado décimo en la socialización del SIE durante la semana de inducción, después de pedirles que escribieran un mensaje de optimismo, de entusiasmo y esperanza para sus compañeros, pues acababa de  decirles que el año lectivo que iniciaban era un desafío y que tendrían que enfrentar muchas dificultades de tipo académico y de convivencia, y que por eso era necesario entender y aceptar que así sería realmente.

Para ningún estudiante es oculto que cada año escolar plantea desafíos, establece retos, exige trabajo y propone metas que se deberán superar para lograr el tan anhelado objetivo de aprobar el año (porque al final del año escolar todo se reduce a "pasarlo o perderlo"). Dentro de una semana ya tendrán en su lista de tareas una infinidad de trabajos en las diferentes asignaturas: investigaciones, ejercicios de matemáticas, exposiciones orales, redacciones, lecturas, análisis, trabajos manuales, etc., que se suman a la obligación de llegar puntual a las clases, mantener en orden el uniforme, prestar atención, comprender a los docentes y soportar a los compañeros; entonces no está mal ser realistas y afrontar las cosas de una manera inteligente.

Pero al decir "de manera inteligente" no me refiero a ser astuto y engañar al profesor, ni utilizar a los amigos y abusar de la humildad de los compañeros. No hablo de confundir para conseguir una nota que no merezco, ni hurtar de la red el trabajo intelectual de las demás personas, en pocas palabras no hablo de la tal "malicia indígena"; me refiero a tener la habilidad de analizar las circunstancias o la situación, para establecer el mecanismo más eficaz que me ayude a superar un problema. Hablo de asumir una actitud de  fortaleza, decisión, disciplina, esfuerzo y convicción. 

Muchos estudiantes al escuchar de sus maestros las tareas que realizarán durante el periodo dicen de manera cómica, pero a la vez convencida "ya perdí"... y lo peor es que apenas están iniciando el año escolar. Es como si los invadiera un sentimiento trágico, de pesimismo, no se permiten pensar que posiblemente con fe, esfuerzo y disciplina van a poder superar las dificultades, alcanzar las metas y responder a las exigencias. Ya están vencidos antes de empezar la pelea. Esperan un golpe de suerte para pasar la materia y no se atreven a intentar un golpe de genialidad que le demuestre al maestro que pueden responder a lo que les pide.

Es mucho más interesante encontrar en los salones de clase estudiantes dispuestos a realizar el trabajo, sin pereza, sin miedo, dispuestos a equivocarse para aprender del error, llenos de esperanza aunque el día pinte lluvioso, convencidos de que las dificultades son inevitables pero a la vez son oportunidades para demostrarse que son capaz, que son inteligentes y que con sabiduría se puede seguir hacia adelante.

Quiero darles la bienvenida a este nuevo año escolar, a esta nueva oportunidad de realizar grandes acciones y llevar a cabo las más exigentes tareas. Los animo para que no pierdan de vista el objetivo por el cual todos están hoy haciendo parte de una institución educativa, de un grado, de un grupo de estudiantes. Deben tener claro en su mente que se pierde cuando no se hace, cuando no hay esfuerzo, cuando no hay anhelos ni se actúa con inteligencia.

Los mejores deseos para este año lectivo que comienza.

Con afecto,

Luis Fernando Álvarez Torres
Docente de lengua castellana.     

    


lunes, 31 de julio de 2017

CONTEXTO DE LECTURA PARA MEJORAMIENTO ESPAÑOL 1ER SEMESTRE


COMPONENTE DE TRABAJO GRADO 10


Lea cuidadosamente el siguiente texto para resolver la guía de trabajo. Recuerde dejar al final su comentario sobre lo leído.

TODOS SOMOS IGUALES

El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. Lucas 6:45

En un pueblo, gobernaba un hombre famoso por sus abusos de autoridad y su desprecio hacia las clases más humildes. Con frecuencia hacía fiestas a las cuales invitaba sólo a la gente más acaudalada de la localidad, gente como él, indiferente a las necesidades de los pobres.

Un día llegó al pueblo el señor Freyman, un empresario muy rico, quien pensaba instalar una gran industria en el lugar, lo cual significaría un gran progreso y fuentes de trabajo para los lugareños. El mismo gobernador fue a recibir al empresario, le ofreció su casa y lo acompañó a ver el terreno.

Esa noche, ofreció una fiesta en su honor, en donde, como siempre se reuniría la crema y nata del pueblo.

Estaban en medio del banquete, cuando a un mozo se le cayó una bandeja con vasos, haciéndose trizas en el suelo, justo enfrente del gobernador y su invitado.

¡Pero que no te fijas imbécil?- le gritó el gobernador al muchacho, quien muy asustado procedió a recoger los vidrios. El hombre no cesó de insultarlo, hasta que terminó de recoger todo. El empresario se quedó observando muy conmovido e indignado la escena, pero lo disimuló.

Después que se hubo ido el muchacho, se dirigió al gobernador: - Señor gobernador... ¿le puedo hacer una pregunta? - Por supuesto, mi estimado señor Freyman- respondió zalamero el gobernador. - ¿Si esos vasos se me hubieran caído a mí, qué hubiera pasado?, ¿me habría usted insultado como lo hizo con ese pobre muchacho?

El gobernador se turbó por la pregunta y respondió: - ¡Por supuesto que no señor Freyman, cómo cree! - ¿Y por qué no? También se hubieran roto los vasos. - Pero no es lo mismo... ¡cómo iba yo a ofenderlo a usted! - Ah, ¿y por qué a ese muchacho sí? - Pues... es solo un indio... un desarrapado...

- Es un ser humano, igual que usted, igual que yo- declaró firmemente el empresario. - ¡Pero cómo
se va a comparar con nosotros ese pobre diablo! - Ese pobre diablo, como usted lo llama, merece respeto y consideración. El hecho de no poseer bienes, no hace a un hombre menos merecedor de estos.

Las palabras del empresario se escuchaban claras y decididas en el comedor, pues todos los invitados se habían quedado en silencio, asombrados, viendo como el gobernador, era avergonzado por su invitado de honor.

¡Ah que señor Freyman, me resultó usted predicador!- trató de bromear el gobernador, para disimular su malestar. No, señor gobernador, estoy hablando muy en serio. Bueno, pero no es para tanto jeje... Pues quiero que sepa, que yo fuí como ese muchacho, yo servía mesas en la taberna de mi pueblo... ¿Pero cómo es posible? Así es, señor gobernador. Yo vengo de una familia muy pobre, empecé a trabajar desde los doce años. No le voy a contar mi historia, pero quiero que sepa que porque he estado abajo, sé cómo se siente ser tratado como usted ha tratado a ese muchacho. Y una cosa le aseguro, yo soy la misma persona, ahora que tengo dinero, que cuando no lo tenía y eso, gracias a los valores que me enseñó mi madre. Porque el hombre no vale por lo que tiene, sino por lo que es. Hay muchos ricos que no valen nada y muchos pobres que valen oro. Todos nacemos igual: sin nada y todos morimos igual: sin nada. No importa si en este mundo fuimos ricos o pobres, cuando lo dejamos, nada material nos llevamos. Todos nos hemos de presentar ante Dios de la misma manera, para Él somos todos iguales, así que si para Él somos todos iguales, ¿quiénes somos nosotros para hacer diferencias?

El empresario terminó de hablar y calmadamente prosiguió con su cena, dejando a todos consternados y pensativos, especialmente el gobernador, quien esa noche había recibido la lección más grande de su vida. Porque no hay excepción de personas para con Dios. Romanos 2:11
                                                                                                    

García Schneider, Angélica. http/www.lecturasparacompartir.com/reflexion/todossomosiguales.html





COMPONENTE DE TRABAJO GRADO 11

Lea cuidadosamente el siguiente texto para resolver la guía de trabajo. Recuerde dejar al final su comentario sobre lo leído.


"Yo siempre tengo razón"

"Quien no opina como yo está equivocado". Éste es el convencimiento secreto de todas las personas que discuten. Y es lógico que así suceda, porque tener una opinión significa creer que se tiene una opinión acertada; de donde resulta que quienes no tengan la misma opinión tendrán forzosamente una opinión errónea.

El que las propias opiniones sean siempre acertadas se basa en un hecho ya señalado en un pequeño librito de cincuenta páginas escrito por el señor Descartes. Comienza diciendo, ese librito, que la inteligencia es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada uno está conforme con la que tiene. Es decir: con la mucha que tiene; a lo cual puede, agregarse que cada uno está conforme, también, con la poca que tienen los demás. Gracias a la mucha inteligencia que uno tiene y a la poca que tienen los demás, resulta que quien siempre está en lo cierto es uno mismo, y quienes siempre se equivocan son los demás.

Como opinar es tener razón, lo terrible es que a uno no lo dejen opinar y le griten: "¡Usted se calla!". Así los padres le amargan a uno la adolescencia, y de la misma manera se la amargan los profesores de matemáticas pues en matemáticas resulta que tampoco lo dejan a uno opinar, que es no dejarlo tener razón. Y lo mismo sucede en la comunidad, cuando uno les grita a todos: "¡Ustedes se callan!", después de lo cual ese uno puede, justamente, decir: "¡Yo siempre tengo razón!"

En el famoso librito del señor Descartes se aconseja no discutir y conformarse con la generosa dosis de inteligencia que Dios le ha dado a cada uno, sin regocijarse por la poca que le ha dado a los demás. Pero sería falso sostener, sin embargo, que las discusiones son inútiles, porque de ellas no surge ninguna verdad. Surge, por lo menos, la reafirmación de dos verdades: precisamente las que se refieren a la mucha inteligencia de uno mismo y a la poca ajena. (Con la ventaja de que de esas dos verdades se convencen las dos personas que discuten). Como, en definitiva, toda discusión tiende a reafirmar ese convencimiento, no conviene invocar razones que compliquen una cosa tan sencilla. Las razones se invocan para demostrar la propia inteligencia, pues tener razón en algo es ser inteligente en la apreciación de ese algo. De ahí que cada uno se resista a aceptar las razones ajenas, y de ahí, también, que cada uno diga que el otro no quiere entender razones.

El que discute no acepta razones, y hace bien, porque aceptar razones es reconocer que quien está equivocado es uno mismo y no el otro. Y para llegar a eso no valía la pena discutir. Lo mejor, pues, cuando alguien desconocedor de la técnica de la discusión, invoca razones, es recurrir al argumento clásico y definitivo y decirle: "¡A mí no me va a convencer con razones!" (De otra manera, más popular, pero menos sabia: "¿Usted me quiere trabajar de palabra?").

Un procedimiento eficaz para evitar que la discusión se complique con razones es emitir la propia opinión lo más oscuramente posible. Es el consejo que hace veintitantos siglos daba el señor Aristóteles, que de estas cosas entendía una barbaridad: "Es necesario presentar oscuramente la cosa, pues así lo interesante de la discusión queda en la oscuridad". Si el otro no entiende, tendrá que confesarlo, y confesar que no se entiende algo es confesar que la inteligencia no le da para tanto. (Con este procedimiento se evita, además, que aprendan gratis los curiosos atraídos por la discusión).

Lo molesto, en una discusión, es que cuando uno está exponiendo sesudamente sus opiniones, el otro lo interrumpa para preguntarle: "Me permite, ahora, hablar a mí ?" O sea: ¿Me permite opinar? Pero, ¿cómo se lo va a dejar al otro que opine? ¿Cómo se lo va a dejar que, opinando, se forme el prejuicio de que tiene razón? A veces, el otro, pasándose de vivo, lo interrumpe a uno para decirle: "¡Yo no opino lo mismo!" Y con eso cree tener razón, sin darse cuenta de que precisamente porque no opina lo mismo está equivocado. De ahí que, para abreviar la discusión y demostrarle rápidamente al otro que está equivocado, conviene preguntarle: "¿Usted no opina lo mismo? Si contesta que sí, reconocerá que quien tiene razón es uno; y si contesta que no, estará perdido, pues habrá confesado que quien no tiene razón es él. Por eso, quienes saben qué está en juego en una discusión, si se les pregunta: "¿Usted no opina lo mismo?", contestan evasivos: "Mire, yo francamente... ". El "francamente" es para despistar. Los que así contestan son los que no tienen interés en ponerse de acuerdo con nadie. Y, si se mira bien, se verá que en las discusiones nadie puede tener interés de ponerse de acuerdo con nadie. Si después de discutir dos horas es necesario admitir que se estaba de acuerdo, se produce una doble decepción, porque cada uno se ve obligado a estar conforme con la mucha inteligencia que al otro le ha tocado en suerte, que es una manera de no estar conforme con la poca inteligencia que le ha tocado a uno. Y para llegar a eso, tampoco valía la pena discutir.

Como se ve, una buena discusión es toda una técnica de higiene mental; en las discusiones conviene que hable uno sólo y que el otro sea quien confiese que no opina lo mismo. En rigor, cuando se discute no interesa decir qué opina uno mismo ni averiguar qué opina el otro. Lo que interesa es decirle, al otro, que está equivocado, como se asegura que hacía Unamuno. Unamuno entraba en una reunión y preguntaba: "¿De qué se trata? ¡Porque yo me opongo!" Y les demostraba enseguida, sin dejarlos chistar, que todos estaban equivocados. Y si a alguien se le preguntaba después: "¿Qué dijo Unamuno?", ese alguien contestaba: "¡No sé!" ¡Pero tenía toda la razón del mundo!"

Y ahora algún lector podrá sostener que no, que todo esto es falso, que la técnica de la discusión no es ésa. Pero ese lector, por el simple hecho de confesar que no opina como nosotros, reconoce, sin quererlo, que está equivocado.
Vicente Fatone
[Publicado originalmente en El Mundo (periódico) 17-X-1939. Edición de Ricardo Laudato]






domingo, 23 de julio de 2017

TEATRO KENNEDYSTA 2017

TRABAJO DE POSTESCENA

Mediante el trabajo de teatro en el colegio se han generado ambientes de aprendizaje difíciles de conseguir con las clases académicas tradicionales. En la preparación de la obra se descubren líderes, los estudiantes expresan y proponen sus ideas y además se trasforman en agentes activos de un proyecto, se reconocen talentos, se motivan escritores, se pone en practica la capacidad de diálogo y se fomenta el arte en muchas de sus expresiones. Lo más probable es que los estudiantes kennedystas no terminen como actores o artistas y de hecho ese no es el objetivo, pero sí van a lograr tomarse confianza para exponer sus ideas, para hablar frente a los demás y para proponer alternativas de solución a los problema en su vida social, asuntos fundamentales para desenvolverse en el día a día.

Pero no se puede terminar un proceso tan completo con la puesta en escena de una obra de teatro, sino que se debe hacer una evaluación, una retroalimentación que permita valorar lo hecho y permita ver de una manera materializada los logros personales y académicos alcanzados a nivel individual, grupal e institucional.

Por lo anterior se requiere que cada uno de los estudiantes diligencie el formato de trabajo postescena que se presenta a continuación. Con este formato se busca que el estudiante espectador-actor reconozca los elementos de la dramática, valore estos elementos en cada una de las obras vistas y vaya más allá de la realización de la obra poniendo en juego su capacidad analítica, crítica y propositiva que es, en definitiva, lo que debe desarrollar el estudiante para crecer en pensamiento y para aprender a dar valor a su trabajo y el de los demás.

A continuación la ficha de trabajo:


INSTITUCIÓN EDUCATIVA COLEGIO JOHN F. KENNEDY
FESTIVAL DE TEATRO KENNEDYSTA AGOSTO 19 DE 2017  
GUÍA PARA ANÁLISIS DE OBRA DE TEATRO

FECHA:_______________________________             CURSO: _________________

ESTUDIANTE: _________________________________________________________________________ 

Competencias en Artes: Disfruto al relacionarme con las obras artísticas. Comprendo y respeto la diversidad artística y cultural desde la interculturalidad y la convivencia.
OBJETIVO: Evaluar el trabajo artístico y el contenido de las obras presentadas por los diferentes cursos en desarrollo del festival de teatro kennedysta 2017.
ORIENTACIONES METODOLÓGICAS: -     Observe y valore con atención las obras durante el festival y diligencie el cuadro siguiendo las indicaciones de los docentes.
-       Participe en la socialización de esta guía  y la  evaluación del  festival
ACTIVIDADES:
Título Obra /grado
Expliquen si la obra correspondió al género que mencionaba el volante.
¿Qué sentimientos y/o sensaciones les generó la historia?

Evalúen   la escenografía y el vestuario de la obra.
¿Qué comportamientos y de qué personaje no les agradó? expliquen.
¿Cuál creen que fue un asunto tratado la obra?

Expresen en una frase la idea que le generó la obra de teatro observada.
Ej.: Olvidamos que el valor de las personas está en su  riqueza espiritual y no material.



































Describa de manera abreviada y concreta cuál fue su experiencia como actor y/o espectador:


lunes, 20 de marzo de 2017

YOU SHOULD TO LEARN ENGLISH!

Por Luis Fernando Álvarez Torres
Docente de Lengua Castellana

Plantear el tema de la importancia de aprender a hablar inglés en la actualidad me hace recordar la experiencia que viví hace algunos años atrás (para ser más exacto unos 17 años, hacia finales de los años noventa e inicio de los años dos mil), cuando el asunto de los computadores y las nuevas tecnologías era el tema recurrente de conversación y el boom del momento. Era una realidad que se veía venir avasallando sin tregua, de manera que me causaba temor porque desconocía todo sobre el asunto; pero como la dinámica de la vida es inevitable, más tarde que temprano me vi abocado a aprender a operar un programador, a utilizarlo en mi vida laboral y a aplicarlo en mi quehacer pedagógico, fue enfrentarme a una situación ajena a mi naturaleza y para la cual no me sentía capaz ni mucho menos preparado…pero en resumidas cuentas me tocó aprender a moverme en el mundo de la tecnología y las comunicaciones o renunciar a mi condición profesional (se entiende qué termine decidiendo).

Al principio fue traumático y frustrante al punto de considerar que para ese asunto estaba “negado”, no fueron pocas las ocasiones que sentí que no acertaría a encender y apagar un computador, el misticismo hacía que el asunto fuera más complejo aún: que si hacía esto se bloqueaba, que si aquello se borraba todo, que  tal cosa entonces el aparato ya no funcionaría, etc. Tal vez muchas veces maldije estos aparatos y además mi suerte de haber tenido que aprender a usarlo.  Era un mundo totalmente desconocido y desfavorable para mí y eso que no mencioné lo  complejo que me parecía configurar la tal impresora para poder lograr colocar en físico lo que en el computador me parecía que estaba perfecto.

Y las cosas no terminaron allí, pues a dicha situación se le sumó después el uso del internet, el manejo de los teléfonos móviles y con ellos las redes sociales y demás, cada vez la exigencia fue y ha sido  mucho mayor. Entonces no quedó más que ponerme en la tarea de aprender…fui observando y analizando las cosas, diseñando estrategias que me permitieran ir acercándome al asunto de los computadores, pero creo que lo más importante fue ensayar, intentar y aplicar el método del ensayo-error que termina por darle a uno la experiencia y la certeza de que lo que hace es posible o está bien.

Cada vez el mundo moderno impone retos y es en ese sentido que planteo el asunto del aprendizaje del inglés como algo que se compara con mi experiencia con los computadores, para ustedes las nuevas generaciones, es decir, para ustedes los estudiantes…tal vez ya para mí no sea un asunto tan obligado (aunque se habla del año 2020 en el que los maestros en ejercicio debemos saber hablar un segundo idioma) sin embargo ya no lo veo tan imponente para mí, no es del mismo modo para ustedes, pues deben saber que son hijos de esta época y que apenas comienzan a fabricarse un futuro, un mañana profesional y laboral para lo cual es indispensable saber un segundo idioma que indiscutiblemente será y es el inglés.

Son muchas las razones que me llevan a hablar de este asunto, pues para nadie es oculto que el idioma inglés es la más influyente lengua en el mundo de hoy: si vamos a comprar un aparato o electrodoméstico las instrucciones vienen escritas en inglés, mucha información de la que se encuentra en ese mundo virtual en que se vive ahora –la web- está en inglés, solo se tendrán mejores y mayores oportunidades de estudio y trabajo si se sabe hablar inglés y que queramos o no las prospectivas hacia el futuro es que el inglés sea (que de hecho ya  tiene terreno ganado) el idioma universal. El siguiente link remite a un video que reafirma lo dicho anteriormente a la vez que muestra  que las oportunidades se presentan pero será más fácil aprovecharlas si se posee una preparación bilingüe: https://www.youtube.com/watch?v=mnHMVxt1dlE

Parecerá absurdo que un docente de lengua castellana motive a ocuparse de otro idioma que no sea el español, pero sería más paradójico no enseñar a leer la realidad que se vive si precisamente esa es mi función como docente. Mi obligación es hacer ver que es necesario prepararse para un futuro y que dentro de esa preparación se debe contemplar la necesidad de mejorar el manejo del idioma inglés.  

Bye, I hope you are very well.


I think you can do it. Strive, just have discipline and disposition.